sábado, 12 de agosto de 2017

Malvados



Blancanieves se sentó al otro lado de la mesa, mirando con sorna a la reina Grimhilde. La vieja monarca, sin su espejo adulador y sus poderes, aparecía hundida, con los ojos vacíos. La joven comenzó el interrogatorio.

-Eres perversa, eres malvada, eres una ególatra insufrible que solo buscaba la adulación, que solo se miraba a sí misma en el espejo, sin ver a nadie más, sin ver más allá de su propio placer. Eres el egoísmo en el que se basan los genocidas, los psicópatas, los asesinos. Eres una manipuladora que planeó y ejecutó un asesinato solo porque alguien podía ser más bella que tú. Eres la basura que está en el fondo de la basura, la que está más putrefacta. Eres mierda que…

-Mi joven princesa… no te equivocas al describir mis actos. Fui todo eso y más. Cometí maldades que incluso tú desconoces. Y ahora mírame, aquí estoy, vencida por el tiempo, dispuesta a pagar por todo. Sin embargo, permíteme que restaure algo de aquello, solo una pequeña migaja, y te dé un consejo.

-¿Tú? Ja… ¿qué puedes enseñarme tú si no es algo perverso?

-Mi consejo tómalo o déjalo, joven, pero escúchalo aquí y ahora: todo el mundo tiene una razón para hacer lo que hace. No se trata de excusar la maldad, tan solo de entender el por qué. No se trata de perdonar al perverso porque tiene una razón para serlo, se trata de entender por qué llegó a ese punto. Y no por él, si no por ti, porque el rencor es una carga que te hará infeliz. Quédate, pues, con esto: no juzgues a quien tienes delante, pues un día puede que alguien quiera juzgarte a ti.

-Cháchara insufrible de una puta arrogante. Quisiste matarme a mí que no te había hecho nada, yo que he sido buena, yo que solo tenía buenas intenciones.

La vieja bruja miró compasiva a la joven.

-Dime pues, niña de los buenos sentimientos, ¿por qué abandonaste a aquellos siete que cuidaron de ti sin conocerte y te fuiste con aquel bello hombre que solo te brindó un beso?

Blancanieves se levantó iracunda y descargó un puñetazo encima de la mesa.

-¿Qué sabrás tú de mis razones, vieja zorra?
-¿Y tú, Blancanieves? ¿Qué sabes tú de mí?

4 comentarios:

  1. Qué quieres que te diga, yo entre la Charlize Theron y la pava Blancanieves me quedo con la primera jaja Dónde va a parar. Saludos, verdulero.

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  2. Chuli, cárabo. Pero no es un interrogatorio, ¿no? Más bien un ajuste de cuentas. Y Blancanieves parece amargada, pese a que se salió con la suya. Muy mal ganar, jajaja.

    Un abrazo
    Isma

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  3. Gracias por los comentarios, hermosos. A mí es que Blancanieves nunca me cayó bien. No me van las mujeres buenas, no suelen serlo.

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  4. Y además son aburridas. Gracias por tu comentario, José.

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